Antivirus avanzado, correo seguro y mantenimiento preventivo: la última capa defensiva contra el ransomware

Dic 15, 2025

Llegamos al quinto y último post de esta serie sobre cómo proteger tu PYME frente al ransomware. Y lo hacemos con una defensa transversal: una combinación de herramientas, controles y buenos hábitos mezclando tecnología, procesos y cultura que actúan como una capa final si el ataque supera las barreras anteriores.

Antivirus moderno, sandboxing e IDS: más allá del “antivirus de siempre”

Las amenazas actuales son difíciles de frenar con una solución básica. Para una defensa más eficiente necesitas:

  • Antivirus/antimalware de nueva generación, capaces de detectar comportamientos sospechosos, no solo firmas conocidas.
  • Sandboxing, que analiza de forma aislada archivos y adjuntos para ver cómo se comportan antes de abrirlos en un equipo real.
  • Sistemas de detección o prevención de intrusiones (IDS/IPS) que vigilan el tráfico y alertan si un atacante intenta moverse dentro de tu red.

Son herramientas que, bien configuradas, evitan que un archivo malicioso campe a sus anchas por tus sistemas.

Segmentación de red y accesos reforzados

Una vez dentro de tu sistema, el ransomware intenta desplazarse de un equipo a otro. Segmentar la red evita que un error puntual se convierta en un desastre general.
Completa esa segmentación con:

  • Principio de mínimo privilegio (solo lo necesario para cada rol).
  • Contraseñas robustas renovadas periódicamente.
  • Autenticación multifactor (MFA) en correo electrónico, VPN, herramientas críticas y cualquier panel de administración.

Estos son “pequeñas” protecciones de ciberseguridad que, juntas, forman un último muro de protección robusto y eficaz.

medidas preventivas antiransomware 1
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Correo seguro: SPF, DKIM, DMARC y hábitos sanos

El correo sigue siendo el punto de entrada favorito del ransomware. Refuerza tu dominio con:

  • SPF, DKIM y DMARC para evitar que suplanten tu dirección.
  • Filtros avanzados de phishing y malware, que bloqueen enlaces o adjuntos sospechosos.
  • Bloqueo de macros por defecto, especialmente en documentos de Office.
  • Y, por supuesto, una higiene básica: no abrir nada dudoso, aunque parezca que es “de confianza”.

Asegurar el correo es una de las formas más simples y efectivas de cortar de raíz muchos intentos de ransomware antes incluso de que lleguen a tus empleados.

Monitorización, simulacros y mejora continua

Por último, la seguridad no acaba con la instalación de herramientas. También necesitas aplicar buenas prácticas de ciberseguridad preventiva, como:

  • Revisar logs y alertas con regularidad.
  • Realizar simulacros de phishing y pruebas de restauración.
  • Detectar fallos, actualizar políticas y afinar configuraciones.

Crear una cultura interna donde todos sepan cómo actuar es tan importante como cualquier tecnología.

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